Es la primera pregunta que nos hacen, y tiene sentido: antes de invertir, querés saber cuánto. El problema es que "una página web" puede ser desde una sola pantalla con tu WhatsApp hasta una tienda con cientos de productos y pagos online. Por eso, más que un número, te conviene entender qué cosas mueven el precio.
Las 6 cosas que definen el precio
1. El tipo de sitio
No cuesta lo mismo una página única (una sola pantalla con quiénes son, qué hacen y cómo contactarlos) que un sitio institucional con varias secciones o una tienda online. Cuanto más hace la página, más trabajo lleva.
2. La cantidad de secciones y contenido
Cada sección nueva (servicios, galería, equipo, preguntas frecuentes, blog) suma diseño, textos y pruebas. Tener los textos y las fotos listos ahorra tiempo; si hay que armarlos desde cero, también entra en el presupuesto.
3. Plantilla o diseño a medida
Una plantilla es más rápida de armar, pero se parece a muchas otras. Un diseño a medida se adapta a tu marca y a cómo trabajás, y suele verse más profesional. Las dos opciones son válidas: depende de en qué etapa está tu negocio.
4. Si vas a vender online
Una tienda necesita carga de productos, carrito, medios de pago y configuración de envíos o retiros. Es de lo que más cambia el costo, pero también lo que más puede devolver si vendés por internet.
5. Dominio y hosting
El dominio es la dirección (por ejemplo, tunegocio.com.ar) y el hosting es donde "vive" la página. Algunos paquetes los incluyen y otros no: preguntá siempre quién queda como dueño del dominio. Lo ideal es que esté a tu nombre.
6. Mantenimiento después de la entrega
Una página no se termina el día que se publica: hay que actualizar precios, fotos o promociones, y resolver dudas. Fijate si el presupuesto incluye soporte, capacitación para que la manejes vos, o si eso se cobra aparte.
Qué tiene que incluir un buen presupuesto
- Alcance claro: qué secciones y funciones incluye, y cuáles no.
- Tiempos: cuándo arranca y cuándo se entrega.
- Qué se adapta al celular: hoy la mayoría de las visitas llegan desde el teléfono.
- Dominio y hosting: si están incluidos y a nombre de quién quedan.
- Qué pasa después: capacitación, soporte y costos de cambios futuros.
Si un presupuesto no responde estas cosas, pedí que lo aclaren antes de aceptar. Un precio bajo sin alcance definido suele terminar saliendo caro.
Barato o caro: cómo pensarlo
Más que en el precio, pensá en lo que la página tiene que lograr: que te encuentren en Google, que te escriban por WhatsApp, que muestres tus trabajos o que vendas. Una página que trae consultas se paga sola; una que nadie encuentra, aunque sea barata, no sirve.
En ShadowTec
Trabajamos con tres puntos de partida (Página Única, Profesional y Tienda Online) y cada proyecto se ajusta al negocio. Primero charlamos sin costo, y después te mandamos un presupuesto claro por escrito, con alcance y tiempos definidos.